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Actor, Bailarín y cantante

Marco de Carlo

Interpreta a: Patagonio Tucumán y Bandoneón

Marco de Carlo

Marco de Carlo

El argentino que dio vida a Patagonio Tucumán y Bandoneón

Marco de Carlo pertenece a esa generación de artistas latinoamericanos cuya trayectoria quedó dispersa entre escenarios, estudios cinematográficos, programas de radio y televisión, y personajes que, con el paso de los años, terminaron formando parte de la memoria popular. Aunque para muchos espectadores su nombre está inevitablemente ligado al personaje de Patagonio Tucumán y Bandoneón, de La Tremenda Corte, su carrera fue mucho más extensa y comenzó muchos años antes de que llegara a interpretar al pintoresco argentino de la televisión mexicana.

Buenos Aires y los primeros años

Las fuentes biográficas disponibles sitúan el nacimiento de Marco de Carlo en Buenos Aires, Argentina, el 19 de octubre de 1916. Algunas fuentes secundarias han señalado 1919 como año de nacimiento, pero existe una contradicción incluso dentro de las fuentes que reproducen ese dato. La información que identifica 1916 aparece también en registros cinematográficos y biográficos, por lo que es el año que cuenta con mayor respaldo entre las fuentes consultadas.

Su juventud estuvo marcada por los viajes. Las biografías que se han conservado señalan que, siendo todavía muy joven, abandonó Argentina y emprendió un recorrido que lo llevó primero a Venezuela y posteriormente a los Estados Unidos. De acuerdo con esas mismas fuentes, durante su estancia en Nueva York desarrolló simultáneamente su interés por las artes y por la medicina, llegando a estudiar esta última disciplina y vinculándola posteriormente con la psiquiatría.

Sin embargo, algunos de estos aspectos de su juventud no han podido ser corroborados hasta ahora mediante documentación primaria, por lo que deben considerarse parte de la tradición biográfica que se ha conservado sobre el artista.

Lo que sí resulta evidente al estudiar su trayectoria posterior es la variedad de sus intereses. Marco de Carlo no se limitó a la actuación: también estuvo relacionado con la música y fue presentado en diversas fuentes como cantante de tangos.

México: el comienzo de una larga carrera cinematográfica

Marco de Carlo encontró en México el escenario donde desarrollaría la mayor parte de su carrera artística.

Su presencia en el cine mexicano está documentada desde finales de la década de 1940. En 1949 participó en La venenosa, película dirigida por Miguel Morayta, donde interpretó al personaje de Pedro.

A partir de entonces comenzó a aparecer con regularidad en producciones cinematográficas mexicanas.

En 1950 participó en Cabaret Shangai, dirigida por Juan Orol, interpretando a Marcos. Al año siguiente apareció en Monte de Piedad, donde interpretó al doctor Aguado, y también trabajó en Perdición de mujeres, otra producción vinculada a Juan Orol.

Durante los primeros años de la década de 1950 su actividad cinematográfica continuó con películas como La diosa de Tahití y ¡Yo soy gallo dondequiera!. Esta última, dirigida por Roberto Rodríguez y protagonizada, entre otros, por Sara Montiel y Joaquín Cordero, constituye además una muestra de su faceta musical, pues Marco de Carlo aparece relacionado con la interpretación de la pieza "Rosalía", un vals incluido en la producción.

Su trayectoria lo llevó también a compartir créditos con algunas de las figuras más populares de la cinematografía mexicana de aquellos años.

El cine popular y sus trabajos con Clavillazo

Durante la década de 1950 Marco de Carlo participó en numerosas producciones de cine popular mexicano. Entre ellas se encuentran varias películas protagonizadas por Antonio Espino, conocido popularmente como Clavillazo.

En Vivir a todo dar, estrenada en 1956, interpretó a Ponchito, sacerdote. Al año siguiente participó en El organillero, donde dio vida a Américo Ferrara. Posteriormente apareció en Piernas de oro, estrenada en 1958.

Estos trabajos muestran que Marco de Carlo había construido ya una carrera estable dentro de la industria cinematográfica mexicana mucho antes de su incorporación a La Tremenda Corte.

Su filmografía de aquellos años está formada principalmente por papeles secundarios, pero precisamente esa constancia le permitió convertirse en un rostro familiar dentro del cine mexicano.

El nacimiento de Patagonio

En 1966 comenzó una nueva etapa de su carrera.

La popular obra humorística cubana La Tremenda Corte, que había alcanzado enorme fama a través de la radio en Cuba, fue llevada a la televisión en México. Leopoldo Fernández, conocido mundialmente como Tres Patines, volvió a encarnar a su personaje, acompañado por varios actores que formarían parte de la adaptación televisiva.

Entre ellos estaba Marco de Carlo.

Su personaje fue Patagonio Tucumán y Bandoneón, un argentino de marcado acento y particular manera de expresarse.

Patagonio representaba una personalidad muy diferente a la de los demás personajes habituales del programa. Sus intervenciones estaban cargadas de referencias al tango, versos, juegos de palabras y expresiones propias de una caricatura humorística del argentino tradicional.

Su entrada característica quedó asociada a una de las expresiones más recordadas de la versión televisiva:

"¡A la voz de aura!"

A partir de ese momento, la voz, el acento y la peculiar forma de hablar de Marco de Carlo quedaron inseparablemente ligados al personaje.

Patagonio y el universo de Tres Patines

La incorporación de Marco de Carlo fue especialmente significativa porque Patagonio no pertenecía al grupo original de personajes de la versión radial cubana de La Tremenda Corte.

El personaje fue desarrollado para la etapa televisiva mexicana.

De esta manera, Marco de Carlo pasó a formar parte de un elenco encabezado nuevamente por Leopoldo Fernández como José Candelario Tres Patines y acompañado por figuras como Aníbal de Mar.

En la televisión, Patagonio se convirtió en uno de los personajes recurrentes de la serie. Su participación no fue meramente circunstancial: Marco de Carlo permaneció vinculado al programa durante sus diferentes temporadas y se convirtió en uno de los rostros característicos de aquella etapa.

En determinados episodios también aparece acreditado interpretando a otros personajes, entre ellos Don Rosauro del Valle.

La presencia de Patagonio permitió además que Marco de Carlo incorporara elementos de su propia identidad artística. Su origen argentino y su relación con la música y el tango contribuyeron a darle al personaje una personalidad que difícilmente habría podido ser interpretada de la misma manera por otro actor.

Un actor más allá de Patagonio

La popularidad de La Tremenda Corte hizo que para varias generaciones Marco de Carlo quedara identificado principalmente con Patagonio. Sin embargo, reducir su carrera a ese personaje sería desconocer más de dos décadas de trabajo cinematográfico anterior y posterior.

Después de la etapa televisiva de La Tremenda Corte, continuó participando en producciones mexicanas.

Durante las décadas de 1970, 1980 y 1990 siguió apareciendo en películas de distintos géneros.

Entre sus trabajos posteriores se encuentran Chanoc en el Circo Unión, El látigo contra las momias asesinas, Aborto: Canto a la vida, El hijo de Santo en frontera sin ley, La Alacrana y Los demonios del desierto.

En algunas de estas producciones apareció acreditado bajo diferentes variantes de su nombre, entre ellas Marcko D'Carlo y Marcko de Carlo.

Este detalle es importante para reconstruir su filmografía, pues una búsqueda limitada exclusivamente a "Marco de Carlo" puede dejar fuera parte de sus trabajos.

También participó en la producción cinematográfica

Su relación con el cine no se limitó a la actuación.

En Chanoc en el Circo Unión, de 1979, además de aparecer como actor, figura acreditado en labores de producción.

Este dato permite observar otra faceta de un artista que durante décadas permaneció vinculado a la industria cinematográfica mexicana.

Los últimos años

Marco de Carlo continuó trabajando incluso cuando ya había alcanzado una edad avanzada.

En 1990 participó en Los demonios del desierto, donde interpretó al comandante Trigos. Ese mismo periodo de su carrera incluye su participación en otras producciones cinematográficas.

Su trayectoria demuestra una notable longevidad artística. Desde sus primeras apariciones cinematográficas a finales de los años cuarenta hasta sus últimos trabajos, transcurrieron aproximadamente cuatro décadas.

Durante ese tiempo pasó por distintas etapas del cine mexicano y trabajó tanto en producciones de gran popularidad como en películas de carácter más modesto.

Su muerte

Marco de Carlo falleció el 25 de julio de 2006 en Ciudad de México, México.

Las fuentes biográficas disponibles coinciden en la fecha y el lugar de su muerte, aunque no ofrecen información suficientemente documentada sobre la causa.

Tenía aproximadamente 89 años si se toma como correcta la fecha de nacimiento de 1916.

Con su muerte desapareció un actor cuya carrera había atravesado varias generaciones del entretenimiento latinoamericano: desde el cine mexicano de mediados del siglo XX hasta la televisión y las producciones cinematográficas de las décadas posteriores.

El legado de Patagonio

Con el paso del tiempo, la extensa filmografía de Marco de Carlo ha quedado parcialmente eclipsada por un solo personaje.

Para millones de admiradores de La Tremenda Corte, sin embargo, basta escuchar aquella voz y aquel acento para reconocerlo inmediatamente.

Patagonio Tucumán y Bandoneón quedó como su gran legado dentro del humor televisivo.

El personaje tenía una combinación particular de elementos: el acento argentino, las referencias al tango, las rimas, la exageración teatral y aquella forma peculiar de dirigirse al juez. Marco de Carlo consiguió convertir esos elementos en una personalidad propia dentro del universo creado alrededor de Tres Patines.

Su trayectoria demuestra que detrás de Patagonio existía un actor con una carrera considerable, iniciada mucho antes de su llegada a la televisión y prolongada durante décadas después de que La Tremenda Corte dejara de producirse.

Marco de Carlo fue, en definitiva, un artista argentino que encontró en México el lugar donde desarrollaría la mayor parte de su vida profesional. Actor de cine, intérprete musical y participante de una de las producciones humorísticas más recordadas de la televisión latinoamericana, dejó una huella que, aunque para muchos espectadores lleva el nombre de Patagonio, pertenece a una carrera mucho más amplia.

 

regresa también, por unos instantes, la voz de Marco de Carlo.

Hoy, al revisar la historia de La Tremenda Corte, su figura ocupa un lugar particular.

No fue parte del elenco original de la radio cubana.

Fue uno de los artistas que ayudaron a construir la nueva etapa televisiva de la obra en México.

Y cada vez que Patagonio aparece ante el juez y pronuncia su inconfundible:

"¡A la voz de aura!"

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